Al margen de lo polémico de estas dos intenciones y que provocaría un crecimiento en la burocracia estatal innecesario. Debemos analizar una burocracia que es más familiar para nosotros: el Ministerio de Educación.
Repasemos lo que es el MED:
El Ministerio de Educación, órgano rector del sector, es la “empresa de servicios” más grande del país pues atiende doscientos días al año a más de seis millones de alumnos en el sistema público, tiene una planilla de trescientos veinte mil empleados activos; controla cuarenta y cuatro mil centros educativos públicos y diecisiete mil programas no escolarizados que dependen directamente del Ministerio de Educación.Si el MED es una empresa de servicios, pues es muy ineficaz en su tarea de educar. Y que más dicen?
Esto significa el 85% del servicio educativo que se ofrece en el Perú.También significa que estamos ante una oferta educativa controladamente en su mayoría por el MED, casi un monopolio estatal.
El lema: "menos ministerio, más educación", no es descabellada; deberíamos agregarle también: "menos Sutep, más educación" o "Mejores familias, mejor educación". Una buena reforma educativa sería una verdadera Devolución que permita:
Devolverle la responsabilidad a los padres.
Devolverle la creatividad a los docentes (creatividad para hacer sus planes curriculares)
Devolverle la autonomía a los centros educativos (para manejar sus recursos)
Devolverle el futuro a los niños.
Ya lo dijo Humberto Belli: "Si fuera ministro de educación de nuevo, lo desaparecería"
